Alegría, tristeza, deseo: los tres afectos primarios
Enunciado formal
La mente puede pasar a un estado de mayor perfección (alegría) o de menor perfección (tristeza). Junto con el deseo (apetito consciente, III.P9 Escolio), estos constituyen los tres afectos primarios. Spinoza no reconoce otros afectos primitivos: "más allá de estos tres no reconozco ningún otro afecto primario". Todo otro afecto es un compuesto o variación de estos tres.
En lenguaje sencillo
Toda la vida afectiva humana — amor, odio, celos, orgullo, vergüenza, esperanza, miedo — se reduce a tres bloques de construcción. La alegría es la transición a mayor potencia. La tristeza es la transición a menor potencia. El deseo es la pugna consciente misma. ¿El amor? Solo alegría acompañada de la idea de una causa externa. ¿El odio? Tristeza más una causa externa. Toda la barroca complejidad del vivir afectivo humano es, para Spinoza, una explosión combinatoria de tres primitivos. Esta es la tabla periódica de los afectos.
Por qué se sigue
De ce-13, la mente registra aumentos y disminuciones en la potencia corporal. Spinoza nombra la transición a mayor perfección "alegría" y la transición a menor perfección "tristeza". Combinados con el deseo (ce-11, el conato consciente), estos tres agotan los afectos primitivos porque corresponden a las únicas direcciones posibles de cambio de potencia: arriba, abajo y la pugna de base misma.
Todos los afectos son composiciones de tres primitivos: alegría (potencia arriba), tristeza (potencia abajo) y deseo (pugna consciente).
Elige un afecto complejo — digamos, nostalgia o celos. ¿Puedes descomponerlo en alguna combinación de alegría, tristeza y deseo?